La Santísima Virgen
Language: es
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El aire de la finca Castillo olía a olivos y a desesperación silenciosa. Sostenía a mi hijo, Mateo, inerte en mis brazos, mientras un charco de sangre se extendía bajo nosotros, una mancha imborrable que también cubría mi alma. Levanté la vista y ahí estaba ella, Scarlett, mi hijastra, sonriendo, sus ojos azules rebosantes de un veneno que congelaba la sangre mientras Máximo y su madre, La Matriarca, irrumpían en la escena. En lugar de ver a nuestro hijo muerto, sus ojos se posaron en mí, acusándome, mientras consolaban a la verdadera asesina, Scarlett, dejándome arrodillada en la…