El Oro Siempre Brilla
Language: es
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El pesado aire del salón, cargado de perfumes caros y conversaciones vacías, me asfixiaba. Yo, Sofía, la promesa del diseño de moda, ahora era solo una camarera más, mis manos temblorosas por el cansancio. Entonces los vi: Carlos, mi primer amor, y Laura, mi alma gemela, brillando bajo el candelabro principal, ella aferrada a su brazo con un vestido que ¡ay, qué ironía! era mi diseño robado. Ellos, la pareja dorada, habían construido su imperio sobre mis ruinas. Laura me vio. Sus ojos, antes cálidos, ahora me taladraban con desprecio. Sonriendo, me hizo una seña, y como si fuera un…