Jaula de Oro, Alma Rota
Language: es
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Por cinco años, la mansión Vargas fue mi jaula de oro, y Alejandro, mi cruel carcelero. Me sometía a humillaciones diarias, excusándose en una supuesta "aversión" física hacia mí. La última tortura: arrodillarme sobre sal gruesa por una mota de polvo, mientras él murmuraba que la disciplina purificaba mi alma. Aceptaba su mentira, creyendo que su rechazo era una extraña enfermedad y que mi paciencia lo curaría. Pero una noche, un contacto accidental con su brazo desató su furia y sus gritos: "¡Estás sucia! ¡No me toques!" Horas después, en la soledad de mi habitación, la tablet…